Creer en la vida eterna

Creer en la vida eterna

Cuando un doctor de la ley, queriendo poner a prueba a Jesús, le preguntó qué debía hacer para alcanzar la vida eterna, la respuesta que obtuvo no daba lugar a dudas: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu inteligencia; y a tu prójimo como a ti mismo. (Lc 10,25-28). Por lo tanto, aunque alguien se manifieste a sí mismo como no creyente, si ama al prójimo, indirectamente ama a Dios y ya lo conoce aunque no sea consciente de ello, y quien ama a Dios y al prójimo alcanzará la vida eterna, según palabras textuales de Jesús.